martes, 29 de septiembre de 2009

LA GENEROSIDAD

GENEROSIDAD

Pedro Olcese

Generosus significa "de buena raza" (genus / generis), "fecundo"; es la virtud esencial de una raza: su calidad y abundancia de reproducción. Una vaca generosa es la que da muchos y buenos terneros, y abundante leche. Este adjetivo fue inventado para aplicarse a los animales. Luego se aplicó al hombre, pasando pronto a los significados metafóricos, que finalmente desplazaron a los originales.

Cierto es que incluso el significado "humano de engendrar" acaba convirtiéndose en un acto de generosidad, pues somos resultado inevitable del mismo, generosidad es compartir el hábitat y sus recursos con la prole. He ahí la gran paradoja: esta generosidad repercute a la larga en beneficio del que la practica. Al compartir su vida y sus recursos vitales, está dilatando su propia vida, porque gracias a la generosidad practicada en la juventud, al compartir vida y recursos con los hijos, se obtiene de ellos la prolongación de la vida durante el período terminal de la misma, en que ya no somos capaces de sustentarnos.

La longevidad depende de la generosidad. Quien quiera vida, debe dar vida. Esta es una primera ley de la Naturaleza, tan inexorable como la ley de la gravitación universal. Y quien no ocupe su territorio con el fruto de su generosidad, tendrá que sufrir las consecuencias de la ingratitud. Otra paradoja es que no siempre se recibirá el mismo pago. Así es la vida.

Actuar generosamente es solidarizarce y apoyar desinteresadamente a otra persona, la pareja, un hijo, un amigo, un necesitado, y que al actuar generosamente sentimos alegría y felicidad personal; teniendo en cuenta la utilidad y la necesidad de esa persona, aunque cueste esfuerzo. Fruto de la generosidad es la entrega, y aunque algunos no lo crean, este hecho produce felicidad; aún el mas egoísta en el fondo de su alma desea entregarse a algo o a alguien. Una persona que tiene el hábito de ser generoso hace de todas sus relaciones un hecho trascendente, que lo engrandece. Es una virtud que difícilmente se puede apreciar en los demás con objetividad. Hacer algo en favor de otras personas puede significar: dar cosas, dar tiempo, prestar atención, prestar nuestras posesiones, perdonar, saludar, recibir, etc. La voluntad del hombre tiende al bien, pero la generosidad supone utilizar la voluntad para acercarse consciente y efectivamente al bien.
Ser auténticamente generoso es entregarse, significa sacrificar algo nuestro en bien de los demás, como dejar de leer el periódico y atender al necesitado, incluidos nuestros hijos. Somos generosos con el tiempo usándolo en actividades agradables o formativas para los demás, trasmitiendo y creando un ambiente propicio para aumentar los sentimientos de paz interior, tranquilidad, de seguridad y solidaridad con los demás.

También es una falta de generosidad no permitir que otros sean generosos con uno. La persona que da o se da, calculando los resultados es por el contrario EGOÍSTA, es mas importante el concepto de darse,que de dar. La generosidad no exige grandes conocimientos, mucho menos experiencia, es algo tan natural que muchas actitudes de los niños nos demuestran actos de verdadera generosidad. No existen fórmulas secretas para ser generoso, simplemente se es. Dar sin esperar nada a cambio.

Se puede no ser generoso y cambiar?, Sí, inténtelo!

Alguien lo necesita a Usted.

Pedro Olcese


El collar turquesa
Un hombre tras el mostrador, miraba la calle distraidamente.
Cuando una pequeña de 8 años llegó a la tienda y apretó su naricita contra la vitrina. De pronto, sus ojos de color del cielo brillaron cuando vio aquello que estaba buscando. Pidió ver el collar de turquesa azul.
- Es para mi hermana. ¿Puede hacer un paquete bien bonito?, dijo al h ombre del mostrador.
El dueño del negocio miro desconfiado a la niña y le preguntó:
- ¿Cuánto dinero traes?
Sin dudar, ella sacó del bolsillo de su ropa un pañuelo todo atadito y fue deshaciendo los nudos. Los colocó sobre el mostrador y dijo feliz:

- ¿Eso da?

Eran apenas algunas monedas que ella exhibía con orgullo.
- Sabe, continuó, quiero dar este regalo a mi hermana mayor. Desde que murió nuestra madre, ella cuida de nosotros y no tiene tiempo para ella. Es su cumpleaños y estoy convencida que estará feliz con este collar que es del color de sus ojos.
El hombre fue para la trastienda, colocó el collar en un estuche, envolvió con un vistoso papel rojo e hizo un trabajado lazo con una cinta verde.
- Tome -dijo a la niña-. Llévelo con cuidado.
Ella salió feliz corriendo y saltando calle abajo.




Aún no acababa el día, cuando una linda joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules entró en el negocio. Colocó sobre el mostrador el ya conocido envoltorio deshecho y preguntó:

- ¿Este collar fue comprado aquí?
- Sí señora, respondió el dueño
- ¿Y cuánto costó?
- ¡Ah!. El precio de cualquier producto es siempre un asunto confidencial entre el vendedor y el cliente.
- La joven continuó: Pero mi hermana tenía solamente algunas monedas. El collar es verdadero, ¿no? Ella no tenía dinero para pagarlo.

El hombre tomó el estuche, rehizo el envoltorio con extremo cariño, colocó la cinta y lo devolvió a la joven diciéndole:




- Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar.
ELLA DIO TODO LO QUE TENIA.

la generosidad atrae generosidad

viernes, 26 de junio de 2009

LO MAS IMPORTANTE QUE HE HECHO EN MI VIDA








En cierta ocasión, durante una charla que di ante un grupo de profesionales, me hicieron esta pregunta:
“¿Qué es lo más importante que ha hecho en su vida?”.
En mi calidad de ingeniero en Sistemas, sabia que los asistentes deseaban escuchar anécdotas sobre mí trabajo, entonces les respondí:
Lo más importante que he hecho en la vida, tuvo lugar el 9 de Mayo de 2000…
Comencé el día jugando tenis con un amigo al que no había visto en mucho tiempo. Entre jugada y jugada me contó que su esposa y él acababan de tener un bebé.
Mientras jugábamos, llegó el padre de mi amigo, que consternado, le dijo que al bebé se lo habían llevado de urgencia al hospital.
En un instante, mí amigo se subió al auto de su padre y se marchó.
Yo, por un momento, me quedé donde estaba, sin saber que debía hacer. ¿Seguir a mí amigo al hospital? Mí presencia allí, me dije, no iba a servir de nada, pues la criatura estará al cuidado de médicos y enfermeras, y nada de lo que yo hiciera o dijera iba a cambiar las cosas. ¿Brindarle mi apoyo moral? Eso, quizás, pero tanto él como su esposa provenían de familias numerosas, y sin duda estarían rodeados de parientes, que les ofrecerían el apoyo necesario.
Lo único que haría yo sería estorbar.
Así que decidí ir mas tarde al hospital a visitar a mi amigo.
Al poner en marcha mi auto, me percaté que mi amigo había dejado su camioneta con las llaves puestas, estacionada junto a las canchas.
Decidí pues, cerrar el auto e ir al hospital a entregarle las llaves.
Como supuse, la sala de espera estaba llena de familiares. No tardo en presentarse un médico, que se acercó a la pareja y, en voz baja les comunicó que su bebe había fallecido. Los padres se abrazaron y lloraron, mientras todos los demás los rodeamos en medio del silencio y el dolor. Al verme mi amigo, se refugió en mis brazos y me dijo: Gracias por estar aquí. Durante el resto de la mañana permanecí sentado en la sala de urgencias del hospital viendo a mi amigo y a su esposa sostener en brazos a su bebe y despedirse de él.
Esto, es lo más importante que he hecho en mí vida, y aquella experiencia me dejo tres enseñanzas:
Primera: lo más importante que he hecho en la vida, ocurrió cuando no había absolutamente nada que yo pudiera hacer. Nada de lo racional que aprendí en la universidad, ni en el ejercicio de mi profesión, me sirvió en tales circunstancias. A dos personas les sobrevino una desgracia y lo único que pude hacer fue acompañarlos y esperar; pero estar allí, era lo principal…
Segunda: aprendí que al aprender a pensar, casi me olvido de sentir.


Tercera: aprendí que la vida puede cambiar en un instante. Así pues, hacemos planes y concebimos nuestro futuro como algo real, y olvidamos que perder el empleo, sufrir una enfermedad grave o un accidente y muchas otras cosas más, pueden alterar ese futuro en un abrir y cerrar de ojos.
Desde aquel día, busqué un equilibrio entre el trabajo y la vida; aprendí que ningún empleo compensa perderse unas vacaciones, romper con la pareja o pasar un día festivo lejos de la familia. Y aprendí que lo más importante en la vida, no es ganar dinero, ni ascender en la escala social, ni recibir honores… Lo más importante en la vida, es el tiempo que dedicamos a cultivar una amistad.


POR ESO A DIOS LE AGRADEZCO:
Por mis hijos que NO limpian sus cuartos, pero están viendo la tele, porque significa que están en casa y no en las calles.
Por las rebajas en mi sueldo, porque significa que estoy trabajando.
Por el desorden que tengo que limpiar después de una fiesta, porque significa que estuvimos rodeados de seres queridos.
Por las ropas que me quedan un poco ajustadas, porque significa que tengo más que suficiente para comer.
Por mi sombra que me ve trabajar, porque significa que puedo salir al sol.
Por el césped que tengo que cortar, ventanas que necesito limpiar, cañerías que arreglar, porque significa que tengo una casa.
Por las quejas que escucho acerca del gobierno, porque significa que tenemos libertad de expresión.
Porque no encuentro estacionamiento, esto significa que tengo auto.
Por los gritos de los chicos, porque significa que puedo oír.
Por la ropa que tengo que lavar y planchar, porque significa que me puedo vestir.
Por el cansancio al final del día, porque significa que fui capaz de trabajar duro.
Por el despertador que suena temprano todas las mañanas, porque significa que ¡¡Estoy vivo!!

domingo, 7 de junio de 2009

PUEDO ESCRIBIR LOS VERSOS MAS TRISTES ESTA NOCHE




Escuchela en la siguiente dirección



Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo:
«La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».
El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta.
A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro.
Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,

Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

sábado, 23 de mayo de 2009

COMO TENER HIJOS EMOCIONAL Y ESPIRITUALMENTE ESTABLES


LA PAREJA EN LA FAMILIA


Cuando todavía era soltero, tuve una clase muy especial.

Fui a ella con una chica llamada Norma, mi novia, y puedo asegurar que la lección que aprendimos ese día impacto mi vida. No recuerdo mucho del tema de la clase, pero lo que si, NO olvido, es la dinámica que se realizo en ella.

Nos sentamos todos en círculo, y nos pidieron a Norma y a mí que nos sentáramos juntos. La persona que daba la clase dijo entonces 'Supongamos que Juan Pablo y Norma se acaban de casar'. Ambos nos miramos con los ojos muy abiertos y tragamos saliva. La instructora continuo sin prestar mucha atención a nuestro desconcierto: 'Ellos han construido su hogar, establecido sus normas, y comienzan a ser muy felices. Con el tiempo viene el primer hijo'. Llamaron a uno de los jóvenes y le pidieron que se sentara entre nosotros. 'Norma y Juan Pablo le dan la bienvenida a su hogar y le tratan con mucha ternura y cariño. Pero, como suelen ser las cosas, tienen entonces a otro hijo'. Pidieron a otro de los jóvenes que se sentara al lado de su 'hermano', entre nosotros. 'La familia va creciendo, felices. Los chicos se tratan con mucho cariño y los papás vigilan que no haya riñas entre ellos. Son muy buenos padres y literalmente dedican su vida a ellos'. Norma y yo nos vimos en esa ocasión muy productivos, porque tuvimos unos tres o cuatro hijos más. En cada ocasión pidieron a alguno de los jóvenes o jovencitas que se sentaran en medio de nosotros para darles la bienvenida.

'El tiempo pasa', continúa la instructora, ' y llega el día en que los hijos hacen su propia vida. Primero, Julio se casa y forma su propio hogar. 'Dejara el hombre a su padre y a su madre'. Vamos, déjalos, Julio, ahí deja tu silla'. Julio, nuestro primer 'hijo', se levanta y ocupa su nuevo lugar. 'También Martita y Linda encuentran buenos partidos y se casan'. Las chicas se levantaron y dejaron su lugar. Así cada uno de nuestros hijos se fue 'casando' y dejando sus sillas vacías.

Cuando todos hubieron terminado de irse,
la instructora hizo una pausa y luego dijo:

'Ahora miren la distancia que existe entre ellos'.

Y callé nuevamente. Efectivamente, había entre nosotros una distancia enorme de sillas vacías. A mi me pareció kilométrica. Me hice muchas preguntas entonces. ¿Que pudo haber causado ese hueco enorme?

Como si leyera mi mente, la instructora respondió entonces algunas de las preguntas que me hacía. 'Juan Pablo y Norma han cometido un gran error, porque han permitido que sus hijos se interpongan entre ellos; y ahora que están de nuevo solos, si acaso, tendrán que empezar desde el principio'.

¿Que habíamos hecho mal?
¿Acaso no nos habíamos dedicado con fervor a nuestros hijos?
¿O era ese el centro mismo de la construcción de una familia?

La instructora nos explicó el error de darlo todo por nuestros hijos.

Explicó Que la base del fundamento del hogar no son los hijos, sino la pareja y que esta debe permanecer unida contra viento y marea.


De hecho, el mejor regalo que se puede dar a nuestros hijos es el hecho de saber que sus padres se aman y que permanecen unidos y ellos aprenden a amar en función de cómo aprenden que se aman sus padres. Si los padres no salen juntos, no se siguen cortejando con frecuencia, no se hablan con 'tiernos acentos' y no se comunican entre ellos de manera frecuente y especial, es escasa la probabilidad de tener hijos espiritual y emocionalmente estables y, cuando ellos partan de casa, nos encontraremos incomunicados y encontraremos a nuestra pareja a una enorme distancia, sin saber del todo como recuperar lo que nuestro propio descuido ha dejado que se pierda con los años.
Y no es egoísmo; por el contrario, es un seguro de vida para ellos y para nosotros mismos; para garantizar la vida eterna. Primero la pareja. Son los hijos los que deberán acomodarse. La vida familiar tendrá que girar no en torno a ellos, sino en torno de los padres. Los padres deben recordar que una relación de verdadero amor con su pareja es el mejor regalo que puede darles, y su principal prioridad, y su mayor herencia, y la forma de enseñarles a sus hijos a amar y de garantizar así su verdadera felicidad, temporal y eterna. Ellos se escogieron primero, ellos dan la bienvenida como invitados a los hijos. Estoy aplicando esto con mi novia actual. Mi única novia, gloriosa, infinita y eterna. Mis hijos saben que tendrán una plática conmigo si faltan el respeto a su madre. Y mi esposa, mi novia, les recuerda que necesitamos espacios para platicar y estar juntos en ocasiones. Encuentro que es mas fácil darlo todo por los hijos de esta forma, si uno sabe que el amor por la pareja está creciendo. Es la fuente de donde uno puede extraer todas las fuerzas.


LOS FRUTOS NO SE ALIMENTAN, SE ALIMENTA EL ARBOL. UN ARBOL FUERTE Y SANO DA FRUTOS BUENOS


nunca es tarde para tratar acortar la distancia

domingo, 3 de mayo de 2009

SOMOS LO QUE SOMOS


El clavel que quería ser clavel

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El roble se moría porque quería ser como el pino. El pino quería dar uvas como la vid. Y la vid solo pensaba en florecer como la rosa. La Rosa quería ser fuerte como el roble. Solo había un clavel que florecía en medio del semimuerto jardín, y atraía por su color y vitalidad. El clavel florecía fresco y radiante. El rey le preguntó ¿Cómo es que creces tan fresco y saludable en medio de este jardín mustio y sombrío. El clavel contesto: soy un clavel, y si mi plantaste clavel, y no roble, ni pino, ni rosa, es porque querías claveles. Yo no quiero compararme con todo lo que tienes en tu jardín, quiero ser yo mismo, quiero ser un clavel y aquí está mi fuerza, mi vitalidad, y mis ganas de vivir.

No es vida marchitarse en insatisfacciones, en absurdas comparaciones con los demás. “Si yo fuera, si yo tuviera, si mi vida fuera, si estuviera en…” empecinados en no querer ver nuestra realidad, y hacer de la felicidad algo falso y totalmente ilusorio. Podemos elegir hoy en vivir confiados como el clavel de la fábula, sean nuestras circunstancias las que sean, poniendo sencillamente nuestros esfuerzos, y lo mejor de nosotros mismos, o vivir amargados por lo que no tenemos o no podemos ser. Sólo podremos florecer el día que aceptemos que SOMOS LO QUE SOMOS, que Dios nos hizo únicos e irrepetibles, y que nadie puede hacer lo que yo tengo que hacer. Comencemos como dice San Francisco de Asís haciendo lo que es necesario, después lo que es posible, y de repente estaremos haciendo lo que nos parecía imposible.

jueves, 30 de abril de 2009

NO TENGO TIEMPO



Sabes hijo, nunca he tenido tiempo para jugar contigo.
Encontré tiempo para todo, menos para verte crecer.
Nunca he jugado al dominó, a las damas, al naipe o a la batalla naval contigo, y siento que me necesitas, pero sabes, soy muy importante y NO TENGO TIEMPO.
Soy tan importante para los números, invitaciones sociales y una serie de compromisos ineludibles, y dejar todo esto para sentarme a jugar en el suelo contigo.... NO, NO TENGO TIEMPO.
Un día viniste hasta mí con el cuaderno de la escuela.
Ni lo miré, seguí leyendo el diario.
Al fin de cuentas los problemas internacionales son más serios que los de mi casa.
Nunca he visto calificaciones tuyas, ni sé quién es tu maestra.
No sé ni cual fue tu primera palabra.
Pero tú entiendes. NO TENGO TIEMPO.
De qué sirve saber las mínimas cosas de ti, si tengo tantas cosas grandes que hacer.
Vaya como has crecido.
Ya superaste mi cintura.
Estás alto.
No me había dado cuenta de eso; porque día y noche mi vida es una carrera.
Y cuando tengo tiempo prefiero usarlo afuera.
Y si lo uso aquí me pierdo enmudecido frente al televisor y la radio, porque la televisión y la radio son muy importantes y me informan mucho.
Sabes, hijo mío, la última vez que tuve tiempo para ti, fue una noche de amor con tu mamá cuando te hicimos.
Sé que te quejas.
Sé que sientes falta de un palabra, de una pregunta mía, de un juego, de un puntapié en tu pelota, pero NO TENGO TIEMPO.
Sé que sientes falta de mi abrazo, de reír, de jugar conmigo, de ir a pie hasta la esquina a comprar refrescos, de correr hasta el kiosco a comprar Pato Donald.
¿Pero sabes cuanto hace que no ando a pie por la calle?.
NO TENGO TIEMPO.
Pero tú entiendes : soy un hombre importante, tengo que atender a mucha gente, dependo de ellos.
Hijo, tú no entiendes de negocios, en realidad soy un hombre sin tiempo.
Yo sé que te enojas porque las pocas veces que hablamos es monólogo, sólo yo hablo y el 99 por ciento es discusión.
¡QUIERO SILENCIO!
¡ Quiero tranquilidad !
y tú tienes la pésima costumbre de venir corriendo encima de mí, tienes la manía de saltar en mis brazos.
Hijo NO TENGO TIEMPO para abrazarte, NO TENGO TIEMPO para hablar sin ton ni son con chicos, ¿ qué entiendes tú de computadoras, cibernética, nacionalismo ?
Sabes, hijo mío, NO TENGO TIEMPO.
Pero lo peor de todo, lo peor de todo es que si te murieses ahora, ya en este instante me quedaría con un dolor en la conciencia y en el corazón, porque NUNCA, NUNCA HE TENIDO TIEMPO PARA JUGAR CONTIGO.
Y en la otra vida, seguramente Dios no tendrá tiempo de por lo menos dejarme verte, dejarme abrazarte y darte un beso.

martes, 7 de abril de 2009

COMO CAMBIA LA VIDA




Testimonio Real
Los domingos por la tarde, el Pastor y su hijo de 11 años iban al pueblo a repartir volantes. Este domingo hacía mucho frío y llovía. El niño se puso ropa para el frío y le dijo a su padre:

'OK, pa, estoy listo'.
Su papá, le dijo: 'Listo para qué?'
- 'Pa, es hora de ir a repartir los volantes.'
- 'Hijo, esta muy frío y está lloviznando.'
El niño sorprendido le dijo, 'Pero Pa, la gente se va al infierno aún en días lluviosos.'
- 'Hijo no voy a ir con este tiempo.'
El niño dijo: 'Papá, puedo ir solo? Por fa?
Su padre titubeó: 'Puedes ir. Toma los volantes y ten cuidado.'
'Gracias pa!'
Se fue bajo la lluvia y caminó todo el pueblo.

Después de 2 horas caminando con su último volante, se detuvo en una esquina y miró a ver si veía a alguien, las calles estaban desiertas. Viró hacia la primera casa que vio, y tocó el timbre varias veces, nadie salió.
Se volteó para irse, pero algo lo detuvo, y nuevamente comenzó a tocar el timbre y a golpear la puerta. Algo lo detenía. Tocó nuevamente y esta vez la puerta se abrió.

Salió una señora con una mirada muy triste y le preguntó, 'Qué puedo hacer por ti, hijo.'

Con unos ojos radiantes y una sonrisa que le cortaba las palabras, el niño dijo, 'Señora, lo siento si la molesté, pero sólo quiero decirle que *JESÚS REALMENTE LA AMA* y vine para darle mi último volante, que habla sobre JESUS y SU GRAN AMOR.

Ella le dijo, 'GRACIAS, HIJO, que DIOS te bendiga.'

El siguiente domingo el pastor estaba en el púlpito y cuando comenzó el servicio preguntó, 'Alguien tiene un testimonio que quiera compartir?.

Una señora se puso de pie. Empezó a hablar, una mirada radiante brotaba de sus ojos, 'Nadie en esta iglesia me conoce. Nunca había estado aquí, aún el domingo pasado no era Cristiana. Mi esposo murió hace un tiempo dejándome sola en este mundo. El domingo pasado fue un dia frío y lluvioso, también lo fue en mi corazón; pense haber llegado al final del camino, ya no tenía esperanza alguna ni ganas de vivir. Entonces tomé una silla y una soga y subí al ático de mi casa. Amarré y aseguré la soga a las vigas del techo; me subí a la silla y puse la soga alrededor de mi cuello. Parada en la silla, a punto de tirarme escuché el timbre. Pensé, 'Esperaré un minuto y quien quiera que sea se irá'.

Esperé y esperé, pero el timbre era más insistente, luego la persona comenzó a golpear la puerta. Entonces me pregunté, QUIEN PODRÁ SER? Jamás nadie toca mi puerta ni vienen a verme! Solté la soga de mi cuello y fui hasta la puerta.

Cuando abrí no podía creer lo que veía, frente a mi puerta estaba el más radiante y angelical niño que jamás había visto. Su sonrisa, nunca podré describirla! Las palabras que salieron de su boca hicieron que mi corazón, muerto hace tanto tiempo, volviera a la vida,


- 'SEÑORA , sólo quiero decirle que JESÚS realmente la ama.'

'Lei cada palabra del volante. Entonces fui a quitar la silla y la soga.

Como ven ---- ahora soy una hija feliz de Dios. Hoy vine personalmente a decirle GRACIAS a ese pequeño ÁNGEL DE DIOS que llegó justo a tiempo a rescatar mi vida.'

Probablemente la iglesia no volvió a tener un momento más glorioso, y probablemente este universo nunca a tenido un padre más lleno de amor y honor por su hijo.....excepto por uno. Ese otro PADRE que permitió a su hijo venir a un mundo frío y oscuro, de modo que Él recibió de regreso a su Hijo con una alegría indescriptible; el REY DE REYES, a quien sentó a la diestra de su trono, y cuyo nombre está sobre todo nombre, JESÚS.

Dios bendiga tus ojos por leer este mensaje. No permitas que este mensaje muera de frío; después de leerlo, pásalo a otros.
Recuerda, el mensaje de DIOS puede hacer una gran diferencia en la vida de alguien cerca de ti.