Escuchela en la siguiente dirección
domingo, 7 de junio de 2009
PUEDO ESCRIBIR LOS VERSOS MAS TRISTES ESTA NOCHE
Escuchela en la siguiente dirección
sábado, 23 de mayo de 2009
COMO TENER HIJOS EMOCIONAL Y ESPIRITUALMENTE ESTABLES
domingo, 3 de mayo de 2009
SOMOS LO QUE SOMOS

El clavel que quería ser clavel
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El roble se moría porque quería ser como el pino. El pino quería dar uvas como la vid. Y la vid solo pensaba en florecer como la rosa. La Rosa quería ser fuerte como el roble. Solo había un clavel que florecía en medio del semimuerto jardín, y atraía por su color y vitalidad. El clavel florecía fresco y radiante. El rey le preguntó ¿Cómo es que creces tan fresco y saludable en medio de este jardín mustio y sombrío. El clavel contesto: soy un clavel, y si mi plantaste clavel, y no roble, ni pino, ni rosa, es porque querías claveles. Yo no quiero compararme con todo lo que tienes en tu jardín, quiero ser yo mismo, quiero ser un clavel y aquí está mi fuerza, mi vitalidad, y mis ganas de vivir.
No es vida marchitarse en insatisfacciones, en absurdas comparaciones con los demás. “Si yo fuera, si yo tuviera, si mi vida fuera, si estuviera en…” empecinados en no querer ver nuestra realidad, y hacer de la felicidad algo falso y totalmente ilusorio. Podemos elegir hoy en vivir confiados como el clavel de la fábula, sean nuestras circunstancias las que sean, poniendo sencillamente nuestros esfuerzos, y lo mejor de nosotros mismos, o vivir amargados por lo que no tenemos o no podemos ser. Sólo podremos florecer el día que aceptemos que SOMOS LO QUE SOMOS, que Dios nos hizo únicos e irrepetibles, y que nadie puede hacer lo que yo tengo que hacer. Comencemos como dice San Francisco de Asís haciendo lo que es necesario, después lo que es posible, y de repente estaremos haciendo lo que nos parecía imposible.
jueves, 30 de abril de 2009
NO TENGO TIEMPO
Sabes hijo, nunca he tenido tiempo para jugar contigo.
Encontré tiempo para todo, menos para verte crecer.
Nunca he jugado al dominó, a las damas, al naipe o a la batalla naval contigo, y siento que me necesitas, pero sabes, soy muy importante y NO TENGO TIEMPO.
Soy tan importante para los números, invitaciones sociales y una serie de compromisos ineludibles, y dejar todo esto para sentarme a jugar en el suelo contigo.... NO, NO TENGO TIEMPO.
Un día viniste hasta mí con el cuaderno de la escuela.
Ni lo miré, seguí leyendo el diario.
Al fin de cuentas los problemas internacionales son más serios que los de mi casa.
Nunca he visto calificaciones tuyas, ni sé quién es tu maestra.
No sé ni cual fue tu primera palabra.
Pero tú entiendes. NO TENGO TIEMPO.
De qué sirve saber las mínimas cosas de ti, si tengo tantas cosas grandes que hacer.
Vaya como has crecido.
Ya superaste mi cintura.
Estás alto.
No me había dado cuenta de eso; porque día y noche mi vida es una carrera.
Y cuando tengo tiempo prefiero usarlo afuera.
Y si lo uso aquí me pierdo enmudecido frente al televisor y la radio, porque la televisión y la radio son muy importantes y me informan mucho.
Sabes, hijo mío, la última vez que tuve tiempo para ti, fue una noche de amor con tu mamá cuando te hicimos.
Sé que te quejas.
Sé que sientes falta de un palabra, de una pregunta mía, de un juego, de un puntapié en tu pelota, pero NO TENGO TIEMPO.
Sé que sientes falta de mi abrazo, de reír, de jugar conmigo, de ir a pie hasta la esquina a comprar refrescos, de correr hasta el kiosco a comprar Pato Donald.
¿Pero sabes cuanto hace que no ando a pie por la calle?.
NO TENGO TIEMPO.
Pero tú entiendes : soy un hombre importante, tengo que atender a mucha gente, dependo de ellos.
Hijo, tú no entiendes de negocios, en realidad soy un hombre sin tiempo.
Yo sé que te enojas porque las pocas veces que hablamos es monólogo, sólo yo hablo y el 99 por ciento es discusión.
¡QUIERO SILENCIO!
¡ Quiero tranquilidad !
y tú tienes la pésima costumbre de venir corriendo encima de mí, tienes la manía de saltar en mis brazos.
Hijo NO TENGO TIEMPO para abrazarte, NO TENGO TIEMPO para hablar sin ton ni son con chicos, ¿ qué entiendes tú de computadoras, cibernética, nacionalismo ?
Sabes, hijo mío, NO TENGO TIEMPO.
Pero lo peor de todo, lo peor de todo es que si te murieses ahora, ya en este instante me quedaría con un dolor en la conciencia y en el corazón, porque NUNCA, NUNCA HE TENIDO TIEMPO PARA JUGAR CONTIGO.
Y en la otra vida, seguramente Dios no tendrá tiempo de por lo menos dejarme verte, dejarme abrazarte y darte un beso.
martes, 7 de abril de 2009
COMO CAMBIA LA VIDA

Los domingos por la tarde, el Pastor y su hijo de 11 años iban al pueblo a repartir volantes. Este domingo hacía mucho frío y llovía. El niño se puso ropa para el frío y le dijo a su padre:
Su papá, le dijo: 'Listo para qué?'
- 'Pa, es hora de ir a repartir los volantes.'
- 'Hijo, esta muy frío y está lloviznando.'
El niño sorprendido le dijo, 'Pero Pa, la gente se va al infierno aún en días lluviosos.'
- 'Hijo no voy a ir con este tiempo.'
El niño dijo: 'Papá, puedo ir solo? Por fa?
Su padre titubeó: 'Puedes ir. Toma los volantes y ten cuidado.'
'Gracias pa!'
Se fue bajo la lluvia y caminó todo el pueblo.
Después de 2 horas caminando con su último volante, se detuvo en una esquina y miró a ver si veía a alguien, las calles estaban desiertas. Viró hacia la primera casa que vio, y tocó el timbre varias veces, nadie salió.
Se volteó para irse, pero algo lo detuvo, y nuevamente comenzó a tocar el timbre y a golpear la puerta. Algo lo detenía. Tocó nuevamente y esta vez la puerta se abrió.
Salió una señora con una mirada muy triste y le preguntó, 'Qué puedo hacer por ti, hijo.'
Con unos ojos radiantes y una sonrisa que le cortaba las palabras, el niño dijo, 'Señora, lo siento si la molesté, pero sólo quiero decirle que *JESÚS REALMENTE LA AMA* y vine para darle mi último volante, que habla sobre JESUS y SU GRAN AMOR.
Ella le dijo, 'GRACIAS, HIJO, que DIOS te bendiga.'
El siguiente domingo el pastor estaba en el púlpito y cuando comenzó el servicio preguntó, 'Alguien tiene un testimonio que quiera compartir?.
Una señora se puso de pie. Empezó a hablar, una mirada radiante brotaba de sus ojos, 'Nadie en esta iglesia me conoce. Nunca había estado aquí, aún el domingo pasado no era Cristiana. Mi esposo murió hace un tiempo dejándome sola en este mundo. El domingo pasado fue un dia frío y lluvioso, también lo fue en mi corazón; pense haber llegado al final del camino, ya no tenía esperanza alguna ni ganas de vivir. Entonces tomé una silla y una soga y subí al ático de mi casa. Amarré y aseguré la soga a las vigas del techo; me subí a la silla y puse la soga alrededor de mi cuello. Parada en la silla, a punto de tirarme escuché el timbre. Pensé, 'Esperaré un minuto y quien quiera que sea se irá'.
Esperé y esperé, pero el timbre era más insistente, luego la persona comenzó a golpear la puerta. Entonces me pregunté, QUIEN PODRÁ SER? Jamás nadie toca mi puerta ni vienen a verme! Solté la soga de mi cuello y fui hasta la puerta.
Cuando abrí no podía creer lo que veía, frente a mi puerta estaba el más radiante y angelical niño que jamás había visto. Su sonrisa, nunca podré describirla! Las palabras que salieron de su boca hicieron que mi corazón, muerto hace tanto tiempo, volviera a la vida,
'Lei cada palabra del volante. Entonces fui a quitar la silla y la soga.
Probablemente la iglesia no volvió a tener un momento más glorioso, y probablemente este universo nunca a tenido un padre más lleno de amor y honor por su hijo.....excepto por uno. Ese otro PADRE que permitió a su hijo venir a un mundo frío y oscuro, de modo que Él recibió de regreso a su Hijo con una alegría indescriptible; el REY DE REYES, a quien sentó a la diestra de su trono, y cuyo nombre está sobre todo nombre, JESÚS.
Dios bendiga tus ojos por leer este mensaje. No permitas que este mensaje muera de frío; después de leerlo, pásalo a otros.
Recuerda, el mensaje de DIOS puede hacer una gran diferencia en la vida de alguien cerca de ti.
viernes, 3 de abril de 2009
CRÍA TUS HIJOS CON UN POCO DE HAMBRE Y UN POCO DE FRÍO

Los que tenemos hijos es la mejor lección que podemos recibir y para los que no los tienen, seguramente sabrán a quien enviárselo. El amor a nuestros hijos nos lleva muchas veces a cegarnos y a olvidar lo que los hará felices a la larga. Es común en estos tiempos que los padres de familia, sobre todo los de ciertos recursos económicos, les construyamos un mundo irreal, sacado de un cuento de Walt Disney. Cuando más tarde que temprano, el cuento terminara, nuestros hijos se enfrentan a un mundo que desconocen, que no comprenden, lleno de trampas y callejones sin salida, que no saben sortear, y las consecuencias son peores a las que quisimos evitar.
Hace poco la imagen de un padre con lágrimas en los ojos conmovió profundamente al mundo entero. Pelé, el gran ídolo del fútbol de los últimos tiempos, quien a diferencia de otras ocasiones, dio una de las ruedas de prensa más tristes y dolorosas de su vida: Su hijo, Edson de 35 años, fue arrestado junto a 50 personas más en la ciudad de Santos-Brasil.
Fue acusado de asociación delictiva con narcotraficantes y puede ser condenado a 15 años de cárcel. Con lágrimas en los ojos, el ex futbolista brasileño admitió públicamente que su hijo resultó involucrado en una pandilla de traficantes.
Pelé es un personaje mundial admirable como deportista y hombre honesto que no perdió su humildad como otras figuras del deporte. Sin embargo, es triste que un hombre bueno y talentoso como él, se haya 'distraído' en su jugada más importante:
La formación de sus hijos.
No es un hecho aislado. Por desgracia es la vida de cientos de padres de estas épocas atrapados en una agenda saturada de trabajo y fuera de casa. Papás que compensan la falta de atención a sus hijos con bienes materiales. Los inscriben en las mejores escuelas, los rodean de lujos y comodidades y piensan que con eso ya cumplieron con su tarea de padres, cuando lo único que han logrado es formar niños que desconocen el hambre, y tiran lo que no les gusta. Hijos tiranos, pequeños monstruos insoportables y prepotentes que sufrirán y harán sufrir a sus semejantes porque desde pequeños se han salido con la suya.
Muchachitos que creen que sentir frío o calor es cuestión de aire acondicionado, que el cansancio que han sentido se limita a caminar unas cuadras porque no hallaron estacionamiento frente a la discoteca, jovencitos que piensan que el trabajo de los padres es firmar cheques para que ellos tengan todo lo que se les antoja. ¿Qué posibilidades tienen nuestros hijos de convertirse en hombres y mujeres de bien, si los papás les damos todo y no les educamos la voluntad?
¿Qué hijos estamos formando si con nuestra actitud les mostramos que el dinero es lo más importante en la vida?
Confucio decía 'Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío'. 'Proverbios' señala 'Corrige a tus hijos'. Cuánto bien hacen los padres a los hijos cuando ponen esa máxima tan sencilla en práctica. Y cuánto daño les hacen al ponerles todo en bandeja de plata.
Hay muchas realidades que como padres quisiéramos desaparecer; el sufrimiento de los hijos, el exceso de sudor, de esfuerzo, y las carencias económicas. Sin embargo, quizás esas realidades no los hagan felices de momento, pero a la larga puedan forjarlos como hombres y mujeres de bien.
Ojala que más padres de familia tengan la inquietud de enterarse por dónde andan sus hijos. Que no les vaya a pasar que cuando tengan tiempo deban decir: 'Estaba demasiado ocupado y no me di cuenta'. 'Encárgate hoy de lo posible, que Dios se encargará por ti de lo imposible'.
viernes, 27 de marzo de 2009
ME DECLARO CULPABLE
espere q cargue, buen fin de semana
http://www.youtube.com/watch?v=xCdQO4-BVxc&hl=es
Hoy, en el día de cualquier año,
en el año de cualquier siglo,
en mis plenas facultades mentales y físicas
y asumiendo cuanto vivo y escribo ...
declaro, que me declaro culpable.
Culpable de todo lo que no hice,
de todo lo que no he visto ni oído,
de las palabras que no dije a tiempo
y de las otras, que nunca aprendí.
Me preocupé por cosas que jamás sucedieron
y pasé gran parte de mi vida
en sitios equivocados,
en horas equivocadas, con gente equivocada.
Declaro, que llegué tarde a todas las citas,
que no estuve nunca antes en ninguna parte,
que encontré la primavera florecida,
la tierra repartida y el cielo prometido.
Que todo lo que tengo
es menos de lo que me falta,
que lo que creía, no lo creí después
y que cometí el peor de los errores:
soñé en un mundo de pesadillas.
Declaro también, que no hay nada más cierto
que nuestro pasar por la vida,
ni nada más falso que nuestra vida al pasar.
Que es feliz aquel que no quiere nada,
que no sabe nada, que no se pregunta nada
y que no se da cuenta de nada.
Que de una mano temblorosa
puede caerse el amor que hay en ella,
que todo lo que no se da, no se acumula, se pierde.
Que todos somos al fin y al cabo esclavos
de algún vicio o de alguna virtud.
Que he sido fiel solamente a mis dudas
y que el hombre más libre que conocí
iba atado al corazón de una mujer.